sábado, 27 de octubre de 2018

Nutrientes probados científicamente para prevenir el cáncer

Nutrientes probados científicamente para prevenir el cáncer


El cáncer es una alteración patológica producida normalmente por agentes externos, pero con un componente genético de base.



Vamos a poner un poco de ciencia en este artículo para intentar comprenderlo un poco.


Existen tres tipos de agentes externos carcinogénicos: 

Químicos, entre los que se encuentran algunos componentes de los alimentos, físicos, como radiaciones diversas e influencias de la red telúrica terrestre, biológicos, como algunos virus.

Todos los agentes de base externa parecen actuar a través de genes de importancia crítica para la regulación de la proliferación celular, que se hace excesiva. 
La transformación en un tumor requiere la activación de varias alteraciones genéticas.
Hoy en día se conocen más  de cien oncogenes (versiones alteradas de genes que estimulan la proliferación) y algunos antioncogenes (genes supresores de la proliferación). También se han detectado genes y proteínas implicadas en los procesos de metástasis. Todavía queda mucho por conocer, sobre todo en la capacidad que tiene el sistema inmunológico o de defensa de responder frente a estos estados. Está claro que las células cancerosas burlan el sistema inmunológico de defensa de nuestro organismo, y que los pacientes inmunodeprimidos tienen mayor riesgo de padecer cáncer.

La carcinogénesis química ocurre en un proceso de tres etapas: iniciación, promoción y progresión. Los carcinógenos químicos iniciadores no suelen tener una acción directa. La transformación ocurre por los sistemas enzimáticos que oxidan a las células extrañas, una vez activados se convierten en potentes electrófilos que actúan en el material genético celular provocando mutaciones. Cuando estas mutaciones se producen en determinados proto-oncogenes implicados en la proliferación celular pueden alterarlos iniciándose así un proceso de proliferación desmesurada de la célula afectada.

Para que una célula iniciada se convierta en cancerosa debe sufrir más de una mutación en oncogenes y antioncogenes. Parece necesario el proceso de promoción, Estos promotores no son electrofílicos y no lesionan el ADN, pero si proporcionan a las células iniciadas una ventaja selectiva de crecimiento. Por tanto la carcinogénesis sólo se produce si hay una acción combinada de iniciadores y promotores.

Se conocen algunos compuestos químicos de los alimentos que actúan como iniciadores o promotores. Entre los iniciadores destacar los hidrocarburos policíclicos sobre todo en los alimentos ahumados y las aminas aromáticas que se utilizan a veces como colorantes. Ambos son procarcinógenos. La anflatoxina B es un carcinógeno directo que se origina durante el almacenaje incorrecto de los cereales y algunos frutos secos por contaminación bacteriana. Las nitrosaminas también son procarcinógenos, que se forman en el estómago a partir de nitritos y aminas de diverso origen, fundamentalmente de los alimentos.
La grasa, los ácidos biliares, el alcohol etílico y el cloruro sódico parecen promotores para la especie humana. En experimentación funcionan también como tales la sacarina y el ciclamato.

También existen elementos protectores que pueden actuar en las tres etapas de la carcinogénesis. Quizás los más importantes son las vitaminas E, C de naturaleza antioxidante, que pueden bloquear la acción de los procarcinógenos. De manera similar parece actuar la vitamina A y el beta-caroteno.


Lo hábitos dietéticos parece tener un papel importante en el desarrollo de algunos tumores como el de mama, colon, próstata y estómago. Los datos que aportan esto proceden de estudios epidemiológicos y de la experimentación animal.


Por ejemplo los estudios epidemiológicos de 39 países señalan una correlación directa entre el cancer de mama, de próstata o de colon y la ingesta de grasa. 

En experimentos se observa claramente que la grasa se comporta como un promotor de estos tumores una vez inducidos por agentes químicos iniciadores o por otras vías.
Hay estudios de que los aceites vegetales de la serie n-6 son muy eficaces como promotores, mientras que los marinos de la serie n-3, ejercen un efecto supresor. Estos resultados concuerdan con los datos epidemiológicos sobre los esquimales que consumen gran cantidad de grasa procedente del mar.

Hay muchas teorías sobre el el mecanismo de acción de la grasa en estos tipos de cáncer. En el cancer de mama parece lógico suponer una implicación del sistema endocrino o neuroendocrino dada la sensibilidad de la glándula mamaria a las hormonas.
En el cáncer de colon el exceso de ingesta de grasa estimula la secreción de los ácidos biliares y por tanto de la producción bacteriana de ácidos biliares secundarios que parecen ser carcinogénicos. Otras hipótesis podrían ser las alteraciones de la fluidez de la membrana que podría influir en la producción de sustancias mutagénicas como los lipoperóxidos y las alteraciones en los niveles de las prostaglandinas. 
Está demostrado que la prostaglandina PGE2 se comporta lo que podría explicar el efecto promotor de los aceites vegetales n-6 e igualmente se explicaría el efecto inhibidor de los aceites de pescado, ya que los ácidos grasos n-3 inhiben la producción de la PGE2.
La gran disponibilidad de glucosa y otros nutrientes en el plasma favorece la proliferación de células tumorales. Los requerimientos de glucosa son muy interesantes ya que esta células transformadas obtienen su energía principalmente de la glucolisis anaerobia.

La fibra. Existe un estudio claro de que la fibra tiene un efecto protector, sobre todo se ha visto que los pentosanos que abundan en los cereales protegen contra  el cáncer.

Por un lado la fibra permite una aceleración del tránsito intestinal, limitando la proliferación de compuestos como los ácidos biliares secundarios originados por la proliferación intestinal y dilución de los compuestos formados. 

Vitamina A y beta caroteno:

La vitamina A tiene un efecto protector para algunos casos de cáncer, especialmente el de pulmón, y de cáncer cutáneo e incluso se ha conseguido la reversión de tumores experimentales mediante un tratamiento con retinoides, que están relacionados estructuralmente con dicha vitamina. Su mecanismo de actuación radica en su papel de diferenciación normal del tejido epitelial de la piel, lo que explicaría  la desdiferenciación de dicho tejido ante su carencia. Otra capacidad reside en que permite bloquear la formación de carcinógenos. Este también sería la principal acción también del beta caroteno.

El consumo de proteínas de origen animal también ha sido relacionado con algunos tipos de cáncer, con varios estudios epidemiológicos. Así mismo también la forma de cocinar la carne puede influir en la formación de carcinógenos. Al asar a la parrilla se forman hidrocarburos policíclicos y algunos metabolitos del triptófano o del ácido glutámico con capacidad mutagénica.


El alcohol cuando se consume de manera exclusiva, parece relacionado especialmente con los cáncer de esófago, sobre todo si va acompañado del hábito de fumar.

Este compuesto parece  funcionar como promotor ya que influye en la fluidez de la membrana. Además parece inhibir o disminuir la absorción originando carencia de vitaminas y otros agentes protectores. También los alcoholes tienen una gran cantidad de compuestos químicos carcinogénicos.

La vitamina C parece ser buena para prevenir tipos de cáncer de estómago inducido por las nitrosaminas. Este cáncer podría estar relacionado con métodos de conservación de algunos alimentos como el salado, ahumado y adobado ya que en este estado se favorece el paso de nitratos a nitritos. Estos originan nitrosaminas que al reaccionar en el estómago con aminas procedentes de la digestión de proteínas. Las nitrosaminas son procarcinógenos que podrían iniciar el proceso tumoral al activarse metabólicamente..

La vitamina C es capaz de bloquear la formación de nitrosaminas porque reacciona con los nitritos. Además es un buen antioxidantes impidiendo la activación de las nitrosaminas y otros procarcinógenos.

La vitamina A comparte con la C su carácter antioxidantes y su capacidad de inhibir la activación metabólica. Por su diferente solubilidad podrían ser complementarios ambas vitaminas


También parece haber una relación inversa entre el consumo o la riqueza del suelo en selenio. Este metal entra a formar parte de la glutatión peroxidasa, una enzima implicada en la defensa frente a los radicales libres, que son muy mutagénicos.


Importante señalar que hay muchas sustancias en los alimentos vegetales con capacidad antioxidante como las d la familia de las crucíferas (coles, coliflores, etc) ya que presentan compuestos con capacidad indólica o flavonica, que actúan como protectores activando las enzimas de excreción, e inhibiendo los enzimas de activación metabólica
También la Vitamina D parece tener efectos protectores frente al desarrollo de cáncer, por mecanismos aun no bien definidos.

Recomendaciones


No esperes algo muy nuevo en cuanto a las recomendaciones, puesto que todavía queda mucho que estudiar e investigar. Así que siempre vamos a lo mismo:

- Controlar el peso y realizar una actividad física regular, disminuyendo especialmente la grasa saturada
- consumir legumbres, cereales, frutas y verduras para asegurar un suministro adecuado de fibra, vitaminas y minerales necesarios.
- Disminuir el consumo de salados, adobados y ahumados, productos cárnicos tipo embutidos.
- Moderar la ingestión de alcohol y no fumar
- Intentar consumir los productos siempre en su estado lo más natural y puros posible, para evitar que lleven ingredientes químicos como colorantes y conservantes.
- Intentar consumir alimentos lo más limpios posibles de pesticidas, contaminantes, etc


Recuerda que lo más importante para prevenir patologías como el cáncer empieza en lo que ingieres cada día con tu alimentación. La alimentación saludable y equilibrada en todos los nutrientes necesarios es la clave y seguirá siendo así. Recuerda que es necesario una dieta equilibrada en cada uno de los nutrientes necesarios ya que un déficit de una vitamina o un mineral puede originar una patología, ya que todo va encadenado en nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo es una máquina perfecta, pero todo funciona en cadena y sincronía y todos los nutrientes son esenciales. Con esto te digo, que lleves la dieta que lleves mediterránea, vegetariana, macrobiótica, etc, son necesarios todos los nutrientes de la vida para que la sopa resultante sea lo más rica posible para nuestro equilibrio.




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Próximamente daremos comienzo de una nueva temporada de nuestras clases de Yoga. Esta nueva temporada nos centraremos como siempre en ...